초록 close

A diferencia de la lengua inglesa que tiene el género natural, la lengua española tiene el género gramatical como otras lenguas romances. Por lo tanto en español si el sujeto de la oración se refiere al género masculino y femenino al mismo tiempo, el adjetivo que modifica el sujeto debe ser no femenino sino masculino: ‘Daniela y Raúl son altos’ vs. *‘Daniela y Raúl son altas’. También los nombres masculinos que se refieren a la profesión no siempre tienen contrapartes femeninas. Por ejemplo, en algunos casos o en algunos lugares, la forma femenina del gobernante no existe o, aunque existe, no se refiere a la mujer que se mete a gobernar una cosa sino a la mujer del gobernante. Por lo tanto, muchos gramáticos feministas como Hampares(1976), DeMello(1990), Errazu Colás(1995), Lang(1987), López de Martínez(1990) y Perissinotto(1983) han criticado la Real Academia Española(RAE) por publicar el Diccionario de la lengua española (DRAE) con el punto de vista sexista, ya que éste no contiene suficientes formas femeninas que se refieren a la profesión tradicionalmente ocupada por los hombres como juez, piloto, gobernante, etc. Así es como el presente estudio analiza varias ediciones de DRAE que se han publicado en los años 1970, 1984, 1992 y 2004 para averiguar si RAE ha publicado DRAE con el punto de vista sexista como algunos gramáticos han propuesto. Finalmente el presente trabajo concluye que la lengua siempre refleja el cambio de la sociedad y ninguna lengua puede ser neutral ni imparcial.


키워드close